'Travesuras de la niña mala': Cuando la obsesión supera al amor y triunfa

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12 Feb | 2021

"Travesuras de la niña mala" es la décimo quinta novela del Nobel peruano Mario Vargas Llosa, publicada en 2006 bajo el sello editorial de Alfaguara. Esta es, en palabras del propio autor, su primera novela de amor. En esta obra el lector tendrá la oportunidad de redefinir el concepto que tiene sobre el romanticismo y la obsesión, y si esas sensaciones son soportables a la vez que se cruza por delante un personaje tan indescifrable como la niña mala.

La historia tiene su punto de partida en Miraflores, uno de los distritos más acomodados de Lima, Perú. Ricardo Somocurcio, o el niño bueno –como se lo conocerá después– es un adolescente promedio, aplicado en el colegio, medianamente popular entre sus amigos y con una especial aspiración burguesa: vivir en París, Francia. Es huérfano, pero vive con su tía, quien, a pesar de ser muy conservadora, será su gran soporte.

Es aquí donde conoce a Lily, una chilenita de 11 años que recién había llegado al distrito. Ella es muy seductora y arrebatada, lo que la hace muy diferente a las demás chicas del barrio. Ricardo se enamora perdidamente de ella pero nunca logra conquistarla. A pesar de que de un momento desapareció de su vida, este nunca la borraría de su memoria.

227824983-1613167004.jpeg"Travesuras de la niña mala" fue la décimo quinta novela de Mario Vargas Llosa, publicada en 2006. (Foto: Recorte)

Cuando se gradúa de abogado y logra juntar dinero para irse a vivir a París tal como lo había deseado desde niño, se convierte en un traductor a tiempo completo en la Unesco. Esa vida, quizás no tan acomodada pero tranquila, lo lleva a conocer al gordo Paul, otro peruano residente en el país galo. Este personaje, regordete y muy carismático, se vuelve rápidamente en su mejor amigo.

Todo cambia en la vida de Ricardo cuando Paul, quien también apoyaba al movimiento revolucionario cubano, le pide que reciba temporalmente en París a unos becarios provenientes de Sudamérica. Es aquí cuando se reencuentra con ese viejo amor que creía perdido: Lily. Sin embargo, ya no era la chilenita, sino la camarada Arlette. Cuando la reconoce decide salir con ella a escondidas, ya que el Gobierno cubano les había prohibido a los becarios exponerse en sociedad.

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Es aquí cuando comienza todo el lío amoroso para Ricardo. Después de no poder retenerla antes de que viaje a Cuba, decide seguir con su vida como si nada hubiera pasado, pero ya no puede. La camarada Arlette vuelve unos meses después convertida en otra persona: Madame Robert Arnoux, llevando el apellido de su nuevo marido. Ricardo, aflorando su ingenuidad como niño bueno, se convierte en su amante. Lamentablemente para él la niña mala vuelve a desaparecer de su vida para, como sucederá a lo largo de toda la novela, dejarlo como un trapo usado que se ve obligado a rebobinar su vida para seguir adelante.

1289916604-1613166823.jpegMario Vargas Llosa fue distinguido con el Premio Nobel de la Literatura en 2010. (Foto: La Voz Galicia)

Desde este punto Ricardo y la niña mala comenzaron una historia con desencuentros constantes que, a la larga, convertiría su amor en una confusión sin respuesta o con muchas interrogantes. El final, sin duda alguna, es una delicia que solo un escritor como Vargas Llosa podría preparar. Las historias de amor, dicen por ahí, casi siempre tienen finales felices. Defina usted qué rótulo le pone al desenlace.

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